CAFÉ CON PREGUNTAS

JESÚS ZANCADA, el adiós del árbitro

He quedado con Jesús Zancada en la Federación de Fútbol. A mi llegada, en una plomiza tarde de Septiembre, unos críos juguetean en la puerta esperando a que les realicen los pertinentes y obligados reconocimientos médicos. Un balón se cruza en mi camino. ¡Qué raro! Un balón a la puerta de la Fede... El esférico se acerca y no puedo por menos de hacerle frente. Pero en lugar de darle un toquecito y devolverlo a sus legítimos dueños, decido convertirme en Messi. “La paro, la subo, le doy un toque de cabeza y cuando baje se la paso con un taconcito...” pienso. Antes de que pueda hacer nada más que tropezarme, un crío que no levanta dos palmos del suelo llega y me la quita. “Gracias señor”. No sé si me duele más el haber hecho el ridículo balompédico o que me haya llamado señor. Así que asumiendo que la práctica ya no es lo mío, voy al asunto que me ha traído: entrevistar a Zancada. Me lo encuentro en la sala grande, impartiendo una clase a los jóvenes que quieren ser árbitros. “pasa, pasa” me dice mientras los aspirantes a referee clavan su mirada en mí. “Es Eduardo. Un amigo y periodista. Para que veáis que un periodista deportivo y un árbitro también se pueden llevar bien, a pesar de que de vez en cuando nos atizan” ¿De vez en cuando? Me pregunto. Yo diría que habitualmente...Jesús ha sido benévolo y nosotros, seguramente, sigamos siendo crueles con el estamento arbitral. Ya fuera de la charla, que mientras Jesús no esté, dirige un árbitro de ¡Dieciséis años! entablamos conversación con un colegiado que acaba de colgar el banderín después de 29 temporadas en activo.

No es fácil, estar ahí tanto tiempo. Bueno, realmente no es fácil ser árbitro.
Yo era un jugador de fútbol mediocre que coqueteaba con el balonmano y un día vi un cartel, junto a un amigo, que anunciaba los cursos para ser árbitro. Le dije: ¿y si nos presentamos este año? No teníamos nada que perder. Si nos gustaba nos quedábamos y si no, pues algo habríamos aprendido. Teníamos catorce años y desde entonces hasta ahora se han cumplido casi 29 años. Nos gustó. Me quedé y he llegado a estar en la élite. No parece que fuera una mala decisión.

Desde abajo hasta arriba, como suele ser en la vida y como es en este micro mundo arbitral en el que hay que ir subiendo de categoría temporada tras temporada. Imagino que los cambios en el estamento habrán sido constantes durante estas temporadas.
La verdad es que ha cambiado muchísimo. Antes todo era más tolerante, por decirlo de alguna manera. No se entraba tanto, no había la dedicación que hay ahora, la preparación era menor. Ahora se requieren otras cosas para estar y ya no te digo en la élite. Por otras parte es lógico. Todo ha cambiado, el propio fútbol ha evolucionado increíblemente y el arbitraje, evidentemente, tenía que ir a la par.
El año en el que yo estuve en Segunda B se produjo un cambio brutal. Los árbitros habían evolucionado, algunos de forma notable y se empezó a reconocer nuestra labor. Dejamos de ser un payaso de Feria y pasamos a ser un estamento reconocido y valorado, incluso a nivel económico, que también se hacía necesario.

Y a tener medios a la altura del espectáculo para poder prepararse
Si. la preparación no tiene nada que ver, tanto a nivel físico como a nivel técnico. Ahora tenemos medios suficientes para preparar los partidos con garantía. Ahora tienes conocimientos de los equipos desde la Tercera División, así que te puedes imaginar cuando llegas a la Liga de Fútbol Profesional. Una vez que te llega la designación puedes controlar como juegan los equipos, qué jugadores vas a tener en el campo... la preparación es milimétrica y eso te hace avanzar muchísimo más y poder incluso prever lo que te puedas encontrar en el partido. Es una ayuda para nosotros y en consecuencia es una ayuda para el Fútbol en si. Lo importante es minimizar los fallos que por otra parte siempre se van a producir. Somos humanos.

Lo son. Aunque parezca que los que los vemos y los juzgamos, la mayor parte de la veces no lo creamos así. Son ustedes un colectivo muy machacado.
Si. Siempre hay, han habido y habrán casos en los que se maltrata al árbitro. Es sencillo arremeter contra él, pero cada vez se dan menos casos extremos. La polémica existe y está ligada al fútbol y a los colegiados y eso no se va a evitar nunca, pero lo importante es que no se rebasen cierto límites. Yo siempre destaco que, por ejemplo aquí en Valladolid, hace años que no se producen casos extremos contra árbitros.

Luego está el fútbol base... los papás y las mamás quieren que su hijo destaque y si pitas algo que vaya en su contra pues arremeten contra el árbitro. Pero tenemos que estar preparados para estas situaciones y de igual manera que tenemos físico y teórico, tenemos clases de psicología. Con los árbitros que empiezan hacemos mucho “coachin”para que puedan controlar cualquier situación y se hagan fuertes. Cuando un árbitro de Base va a un partido, está solo. Si en un equipo hay un error se minimiza y se comparte por ser una actividad grupal, pero el fallo del árbitro es suyo, no lo comparte con nadie. Hay que asumirlo así desde el principio y eso te hace ir creciendo, teniendo ese callo, que te hace ser diferente.

Partiendo de la base de que son ustedes un colectivo diferente, no es menos cierto que pertenecen al mismo deporte y que sin árbitro no habría partido. Son ustedes necesarios, pero este colectivo en España y ya hablo a nivel superior, es un colectivo escondido, no sé si marginado o incluso auto marginado. No hablan en los medios, no hay valoraciones, no hay entrevistas...
Si. Entiendo lo que me quieres decir, pero tenemos unas normas que cumplir y no podemos hablar del partido que pitamos. Son normas que se marcan desde el Comité y que hay que acatar. No obstante antes de un partido si hay posibilidad de charlar con los medios desde hace dos o tres años en partidos como los Real Madrid-Barça. Bueno, yo creo que no dentro de mucho se alcanzarán acuerdos y que los árbitros hablarán con normalidad .

Esa es la palabra. Normalidad. Hablan los entrenadores, los presidentes, los jugadores... todo el mundo habla y se explica después de un partido menos ustedes. Quizás no se trate de salir a explicar decisiones o a que te saquen los colores por los fallos, pero si de hablar con normalidad de Fútbol, un juego de fallos y aciertos.
Pues si. Efectivamente puede ser así. Nosotros después de cada partido tenemos una reunión con el delegado arbitral y ahí te comenta los aspectos positivos y negativos, en lo que has fallado, en lo que has acertado... él tiene una pantalla en la que ve detenidamente todo y con ese recurso técnico te hace balance mucho más exacto. ¿Pues por que no en el futuro, después de ver las jugadas más destacadas, vas a poder comentarlas delante de la prensa? Ahora esto es lo que hay y a eso hay que ceñirse.

Lo que si parece que llega más pronto que tarde es el V.A.R. ¿Una ayuda, una salida u reconocedor de fallos un arregla situaciones..?
Lo que tenemos claro los árbitros es que todo lo que suponga una mejora para el fútbol y una ayuda para el colectivo, es positivo. Hay gente que aún duda de si realmente va a ayudar, si nos interesa el vídeo arbitraje. Yo creo que sí. Ahí puedes comprobar si te ha quedado alguna duda, si fallaste o acertaste. Si estabas equivocado, rectificas y bienvenido sea. Si estabas en lo correcto sigues el partido y no hay más. Te aseguro que nosotros estamos encantados de todas las mejoras que lleguen. Cualquier cosa que ayude a mejorar la calidad de este Deporte, encantados. En la actualidad este sistema sigue teniendo algún punto de fuga, pero evidentemente muchas cosas se solucionan y esas son las sensaciones que nos están llegando desde aquellas Ligas en las que ya se ha puesto en marcha. FIFA y UEFA están trabajando en ello y al final se implantará. Hay gente capacitada y que viene muy preparada para que se instale y funcione correctamente y si es bueno, que parece que sí, tendrá que estar en una Liga como lo española que es la mejor del Mundo.

Dejemos lo general y volvamos a lo particular. ¿Se quedan cosas por el camino a nivel familiar, personal, cuando se decide afrontar una carrera arbitral?
Claro que si. Muchas cosas. Te pierdes muchas de las cosas importantes de tus hijos, de su infancia ya que hay viajar, hay que entrenar, tienes que prepararte y tienes que estar muy metido en la dinámica y todo esto le quita mucho tiempo a lo otro. Es un segundo trabajo que empieza cuando acaba el primero y entre medias no hay tiempo para mucho más. No obstante en este aspecto yo he sido un privilegiado. Cuando acabé de estudiar entré a trabajar en Michelín. En esa época yo estaba en categorías inferiores y hasta que vas subiendo pasa tiempo y la verdad es que la empresa nunca, al contrario, me ha puesto una sola pega. Todo era negociable y siempre se encontraban soluciones. Pero a nivel familiar es otra historia. En casa no puedes hacer reducción de jornada. Las horas que se pierden no las recuperas. Tus hijos tienen que ir a eventos importantes para ellos y tiene que ir sin su padre que ese día está arbitrando a ochocientos kilómetros, mientras que los papás de los amigos si están... es duro, pero nadie te obliga y lo haces por que crees que tienes que hacerlo.

¡Uf! Suena duro. Si lo pones en una balanza... ¿Merece la pena?
Si. Yo soy árbitro. He sido árbitro y si volviera a nacer sería árbitro. Me has visto hace un rato en la charla con los chavales. No me preparo nada. Llego y les cuento ya que lo que les diga, lo que les aporte, llega desde el corazón, desde una verdad que siento rotundamente y en la que creo firmemente. El arbitraje para mí ha sido un pilar muy importante en mi vida. Te hace cambiar, ser fuerte, dinámico. Te crea un don de gentes y te cultiva. Tienes que estudiar, saber idiomas o defenderte, estar preparado y de unos años para acá, como hablábamos antes, mucho más.

Has estado muchos años en la élite. No es fácil llegar pero igual de complicado es mantenerse. ¿De todas estas temporadas con qué te quedas?
Con todo. He sido un errante, he estado con muchos árbitros y de todos he aprendido mucho. Finalmente me establecí con uno de los mejores árbitros del Mundo como es Undiano Mallenco. He estado con Paradas Romero, César Muñiz, Hernández Hernández... estos años en Primera han sido una enciclopedia, un lujo. Yo miraba, aprendía y ahora todo eso que he aprendido quiero dejárselo a estos chicos que están llegando y que quieren ser árbitros. Me llevo mucho y me quedo con todo. Y si tengo que concretar algo más, te diría que con los tres últimos partidos: Atlético Madrid – Real Sociedad. Español – Barcelona y Real Madrid Sevilla. ¡Ahí es nada! Se estaban jugando la Liga, la Champion´s la Europa League y yo estaba allí. Un auténtico privilegio.

Y de pronto llega el adiós.
Es así. Alguien decide que te tienes que marchar. La edad está ahí y ya está. Unicamente te queda agradecer y así lo hice, a mis directivos, tanto a nivel regional como nacional todo lo que había vivido. Es cierto que había pasado una etapa muy difícil, pero no pasa nada. Me preguntaron si iba a seguir vinculado de alguna manera y ya ves, aquí estoy. Si quieren contar conmigo estaré encantado y si han considerado que ahora puedo aportar desde la formación, encantado. Ya he empezado a pilotar un proyecto en la delegación de árbitros de Valladolid, físico y técnico como coordinador de la Escuela de Árbitros. Hace unos días me designaron vocal de la Delegación de Fútbol para estar unido a los equipos. Me lo planteó Manuel Heredia y no tardé ni treinta segundos en decirle que sí.
Se trata de dar algo de lo que has recibido, de ser agradecido.

¿Y una persona de la que te acuerdes especialmente?
Mi padre. No se me puede olvidar cuando yo iba a los campos con catorce, quince o dieciséis años y el me acompañaba. Me traía me llevaba... donde fuera. Villabrágima, Cogeces... donde fuera él iba siempre conmigo y siempre ha estado a mi lado. Lo cierto es que es un lujo poder tener una familia como la que tengo. Y en mi caso tengo dos ya que me hice otra en el arbitraje. Ahora mis amigos me van a dar un homenaje, que yo no quería, pero lo están preparando con mucho cariño y lo bueno es que lo preparan no unos directivos. Lo preparan tus amigos, tu otra familia.

Se nos acaba el tiempo. Además no quiero que tus alumnos se te despisten. ¿Son buenos los que vienen, hay Cantera?
Rotundamente si. Solo hay que ver a los árbitros de Segunda B. Están preparadísimos. Hay árbitros en esa categoría que tienen más nivel del que tenía un árbitro en Primera hace años. Cuando dan el salto apenas se nota la diferencia entre los árbitros que ya llevan cuatro o cinco temporadas a los que acaban de ascender. Evidentemente hay detalles que tienen que pulir, situaciones que tienen que vivir y experiencias que tienen que acumular, pero de verdad vienen muy bien preparados.
Aquí en Valladolid estamos viviendo una época gloriosa. Date cuenta de que la temporada pasada tuvimos dos cursos para nuevos árbitros y este año también tendremos dos. Ahora estamos con el primero y en Noviembre comenzará el segundo. La gente lo demanda y además hay un porcentaje muy alto de chicos que continúan. Siempre hay alguno que lo deja, que ve que no es lo suyo o que no le acaba de convencer, pero el porcentaje de los que deciden quedarse está por encima del noventa por ciento.

¡Vayámonos Jesús! Que se hace tarde. Por cierto tienes que mandarme una foto tuya a la que le tengas cariño, pero no me digas cual. Me la mandas y la publicamos junto a esta entrevista. Gracias y suerte en tu nueva etapa.
Gracias a Valladolid, gracias al arbitraje y gracias al Fútbol.

Me marcho después de dar un abrazo a Zancada y según abro la puerta me doy cuenta de quizás uno de esos chavales que estaban incondicionalmente atentos a Jesús, sea el gran árbitro del futuro, desde luego cantera hay.
Salgo y allí siguen los niños con el balón. Qué vergüenza, me repito.....

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