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‘MUSHO’ BETIS… PERO DE VALLADOLID

"El Verano del año 2000 llegó a las instalaciones una persona que venía desde Rusia y que preguntaba por el presidente del Club. Por aquí andaba Nemesio y algún otro y nos contó que un familiar había jugado en el Betis de Valladolid y para demostrarlo me enseñó su pequeño tesoro: una ficha de jugador sellada por la Federación Española en 1.936. Pertenecía al Betis Club de Fútbol de Valladolid. Eso nos convenció de que antes de la guerra, en Valladolid, un club de Fútbol ya jugaba bajo la denomiación de Betis."
De ser así y no hay motivo para dudar ante la evidencia de esa ficha, al club de Canterac le contemplan ni más ni menos que 81 años tal y como nos cuenta su actual presidente, José Luis Alonso Viruega, el hombre que hace algo más de un año, recogió el testigo del tristemente desaparecido "Neme" el gran nombre en la historia del Club.
José Luis recuerda haber hablado en cierta ocasión con Enrique Cantuche, miembro durante muchos años de la Federación Territorial y que este le contara que "en aquella época todo el papeleo del fútbol Base iba a Madrid directamente, pero que toda aquella documentación debió quedar destruída durante los bombardeos de la Guerra Civil. Ese podría ser el motivo de que no tuvieramos más documentación. Eso al menos, es lo que me contaron... Pero lo que sí es cierto es que aquí hemos visto esa ficha sellada en el ´36"
No obstante, siguiendo la pista, el propio Club blanquiverde fija sus comienzos documentados en 1.940 cuando un grupo de amigos fundaba el "Antiguos Alumnos", que se ubicaba en la Plaza Circular. Pero va a ser dos años más tarde, en el ´42, cuando fehacientemente se presenta en sociedad el Betis de Valladolid. "Había unos jóvenes escoceses que estudiaban en un colegio que había en la zona de Teresa Gil y a los que les gustaba el fútbol, al que jugaban de forma regular. Un día disputaron un partido contra otros chicos del barrio de San Juan y de la Circular y al finalizar decidieron incribirse en la Federación Oeste para jugar en categoría Regional y hacerlo bajo la denominación de Betis. Quiero imaginar que habría algún andaluz o algún aficionado al equipo sevillano. Ese es el comienzo. Lo que sí está claro es que desde el primer momento sus colores fueron el verde y el blanco".
Que debía haber algún aficonado del equipo hispalense, está claro. ¿Cómo se entiende si no, que se llamara Betis a un club en Valladolid?
"Pues la verdad es que no está muy claro. Pero hay que acordarse que en aquella época unos aficionados del Athletic de Bilbao fundaron el Atlético de Madrid. Imagino que aquí pasaría algo parecido"
El asentamiento del Club se iría desarrollando durante las siguientes décadas hasta que en la temporada 1958-1959 se federara el equipo Juvenil que pronto empezaría a destacar en la ciudad con nombres como los de Tonino, que llegaría a jugar en el Real Valladolid. Pero el Betis pasó también momentos delicados. En 1.962 dejó de participar en competiciones oficiales y a pesar de un nuevo resurgir dos años más tarde, volvería a entrar en una recesión que duraría tres años. Desde el 68 hasta el 71. Es a partir de entonces cuando el crecimiento es una realidad. Con la llegada de la década de los ochenta, al equipo Juvenil se suman uno Infantil y otro de categoría Alevín y poco más tarde, gracias a la gestión de "Neme", el club absorbe al Asclepios C.F.
"Se paso de ser el club del Barrio, de la zona de Vadillos, El Pilar o Plaza Circular, a un club de la Ciudad al que venían, como siguen viniendo, niños y jóvenes de todo Valladolid y de la Provincia. Lo que no ha cambiado es nuestra filofía. Queremos que los chicos estén aquí practicando fútbol para que utilicen su tiempo libre en el Deporte y no lo hagan en otros temas. Hasta Infantiles el objetivo es que hagan amigos y se diviertan. A partir de ahí está claro que empieza a ser más competitivo, pero el primer objetivo es formar a los chicos en el deporte y en el Fútbol".

La actual junta directiva lleva casi dos años al frente. Con "Peque" más retirado por su enfermedad, había que dar un paso y la gente de toda la vida, los amigos, compañeros, el propio hermano, cogieron el testigo. "Fueron épocas malas. Los primeros equipos descendieron y ahora estamos trabajando para recuperar categorías. "Peque" estaba enfermo aunque seguía al frente y había momentos en los que no estaba bien. Había gente que no comprendía y chocaba con él y se marchaba. Luego se arrepentían ya que acababan entendiendo que lo que "Peque" quería era lo mejor para el club y de hecho, el día del homenaje muchos estuvieron aquí. Aquello fue perjudicial para el club y ahora toca volver a trabajar".

Un trabajo que ya la temporada pasada tuvo un primer éxito deportivo al conseguir el ascenso del equipo Juvenil a categoría Autonómica. Aunque quizás, el gran objetivo sería conseguir el ascenso a Tercera del primer equipo que dirige David Rodríguez de Prado. Un técnico jóven pero muy preparado que ya ha pasado por el Villa de Simancas, Parquesol, San Agustín o las categorías inferiores del Real Valladolid. El gran problema es la continuidad como indica el Presidente ya que "somos cantera hasta para los entrenadores. Aquí vienen buenos entrenadores, hacen buenas temporadas y rápidamente se los llevan. Ellos cuando llegan traen jugadores de su confianza y cuando se marchan, los chicos también se van, con lo que es difícil hacer un bloque, tener una base para intentar ese ascenso que para nosotros sería realmente importante. La Regional es sangrante. Cuesta mucho dinero mantener un equipo en esa categoría. Ese sería el gran objetivo aunque por supuesto, también queremos devolver a categoría Regional al Infantil y al Cadete, en donde la verdad, ya hay muchos equipos de Valladolid, pero el Betis tiene que estar ahí también".

Lo que está claro es que antes era más sencillo poder hacer equipos. Había "materia prima". Los niños jugaban al fútbol y punto y si querían hacerlo a cierto nivel o si valían para estar en superiores categorías, tenían que hacerlo en clubes como el Betis. Ahora hay muchas más competencia "Y no unicamente la que hay en el Fútbol. Hay que darse cuenta que Valladolid es una ciudad con una oferta deportiva impresionante. Hay de todo y los niños ya eligen lo que más le gusta. Hay menos niños, aunque el Betis no se puede quejar. Aquí tenemos más de trescientos niños y si no tenemos más es por que no tenemos sitio para albergarlos".

Y ahí surje el dedo en la llaga. Herida que, por otra parte, es más que habitual que se abra cuando se habla con los responsables de los clubes deportivos: las instalaciones. Pero ciertamente, parecen insuficientes por el volumen de jóvenes que mueven. El Betis tiene 15 equipos y organizar los entrenamientos diarios es una auténtica odisea. Hay momentos en los que los más pequeños tienen que entrenar en un cuarto de campo y por supuesto apurar todas las horas posibles hasta más allá de las diez de la noche.
La Junta Directiva sabe del interés de la FMD pero también es consciente de que no se atraviesa un buen momento a nivel económico y que hay otras instalaciones que atender. Incluso el presidente nos recuerda que "aquí mismo hay obras urgentes que acometer. La grada, que está muy bien, es muy bonita y le da un aire importante al campo, tiene muchas grietas, muchas dilataciones ya que se constuyó muy mal y cada poco hay que taparlas para que no filtren ya que traspasa a los vestuarios que están abajo. Así que lo lógico sería hacer un sotechado. Pero eso habría que hacerlo antes de un nuevo campo". Campo para el que, por cierto, hay sitio de sobra en la misma Finca de Canterac "Por supuesto. El campo de tierra que tenemos paralelo. Ese es el sitio y la verdad es que si pudieramos tener ese nuevo campo tendríamos muchas más posibilidades de traer niños y de crecer. Esta temporada nos han ofrecido un equipo entero de Benjamines, pero hemos tenido que decir no. No tenemos sitio donde meterlos. Creemos que, deportivamente, teníamos que tener un equipo intermedio entre el Juvenil y el Regional para que el salto se note menos, pero ¿Dónde entrenan? Es imposible. Nosotros podríamos aportar algo pero la Asamblea de Socios es la que tiene que decidir cómo y cúanto y no podemos gastar lo que a lo mejor no tenemos. Es un tema de la Fundación y del Ayuntamiento, de los que tenemos muy buenas palabras, pero de momento, nada más. En última instancia los terrenos son suyos. Pero realmente es una necesidad".
El Betis Club de Fútbol de Valladolid acaba de levantar un pequeño edificio a la entrada de la Finca. Es la oficina, la sede de un histórico como atestiguan las fotos y los trofeos que engalanan las paredes. Fotos en blanco y negro ajadas por el paso del tiempo y fotos a todo color como la de Escuero, Y por supuesto fotos de "Peque". Sede Social que se inaugurará este mes de Diciembre en un acto en el que se hablará de futuro, del objetivo del ascenso a Tercera. De presente, con esos más de 300 jóvenes que visten la camiseta verdiblanca y también de pasado. Hay mucho pasado, mucha hiitoria de la que hablar, que recordar, de la que sentirse satisfecho y orgulloso.
También se hablará de deseos y de proyectos, aunque esos parece que pasan por lo mismo: por un campo nuevo que esperemos que, un clásico del Fútbol vallisoletano, pueda estrenar no tardando mucho. Se lo merecen.

SERGIO ESCUDERO.

Es, evidentemente, el santo y seña deportivo del Club. El jugador vallisoletano, actual capitán del Sevilla C.F. Se formó como futbolista en Canterac. Es el orgullo de los verdiblancos y sus fotos presiden el Bar Social o las nuevas oficinas. También dejó en las arcas una suculenta y peleada cantidad económica gracias a los derechos de formación y como remarca el presidente "gracias a su padre que quiso firmar un contrato con nosotros. Otros en diversos momentos no quisieron y se marcharon, pero el padre de Sergio, lo hizo. No vio problema en firmar un contrato por si algún día el chico llegaba a fichar por un club superior, pudiendo dejar en el club donde se había formado, unos beneficios".
Sergio Escudero se marchó a Murcia para jugar en el filial pimentonero y en la temporada 2009 - 2010 debutaba con el primer equipo en Segunda División. Había dado un paso adelante en una clara apuesta por él y por sus posibilidades. Es allí donde el Schalke 04 se fija en sus cualidadesy decide incorporarlo a su plantilla para jugar en la Bundesliga, aunque su debú llega por la puerta grande. En Champion´s League ante el Hapoel. El lateral zurdo deslumbró y se hizo hueco definitivo en un equipo que aquella temporada llegaría a disputar las semifinales de la máxima competición Continental. En 2013 el de Santovenia regresaba a España tras haber ganado una Copa y una Supercopa alemana, para jugar en el Getafe y de ahí al Sevilla en donde, hasta la fecha, ha conseguido una UEFA Europa League y desde donde se catapultó a la Selección Nacional Absoluta con la que debutó en partido amistoso ante Inglaterra.
Sergio es, por méritos propios, el estandarte del Betis Club de Fútbol de Valladolid.

NEMESIO GÓMEZ"PEQUE"

Decir Betis de Valladolid es decir "Peque". Nemesio Gómez lo fue todo en el Club, aunque quizás sería más acertado decir que el Betis era "Peque". Fue jugador, directivo y finalmente Presidente desde el año 1.973 hasta que una larga enfermedad se lo llevó el 17 de Octubre del pasado año. Él fue el que hizo resurgir al Betis y el que lo consolidó como institución Deportiva. Estuvo 44 años, ni más ni menos, al frente de los de la Finca, llevándoles con su gestión a alcanzar deportivamente la Tercera División o la máxima categoría Juvenil.
Una placa, en un monolito, le recuerda en Canterac, en un campo que él, junto a su hermano y otros abnegados, convirtió en lo que es: uno de los epicentros del fútbol pucelano. Una gravera que transformaron en un campo de tierra primero y de césped artificial después.

CANTERAC

Cuando las gentes del Betis decidieron jugar sus partidos en la Finca de Canterac, aquellos terrenos eran un gravera. Al derruirse la fábrica Viguetas Castilla, que se ubicaba en el Paseo de San Vicente, "Peque", su hermano Luis y otros cuantos, se hicieron con los servicios de un contratista para que llevara todo el material demolido y lo arrojara en la gravera y llenarla. Cuando estuvo a nivel, el propio contratista llevó una máquina con la que alisar el terreno y hacer un campo que, cuando llovía, se anegaba de agua. El hermano de "Peque", al que todos conocen por "Navarro", aún guarda la bomba con la que se sacaba el agua. "los directivos veníamos una hora antes de los partidos. Poníamos la máquina y sacábamos el agua para que se pudieran jugar los partidos". Tiempos pretéritos. Tan románticos como pasados.

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